Espacios seguros en el trabajo en el hogar. Riesgos laborales de las personas trabajadoras del hogar


La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales establece la obligación en lo que respecta a prevención de riesgos laborales. Además, en el R.D. 486/97 de lugares de trabajo se describen las condiciones básicas de los puestos de trabajo.

Las personas trabajadoras del hogar desempeñan varios tipos de labores: unas están relacionadas con las labores domésticas o de mantenimiento de la casa: limpieza, colada, cocina, etc., otras con el cuidado de las personas, sean mayores, menores, enfermas o dependientes, y, también estarían englobadas aquí otro tipo de tareas como jardinería, conducción de vehículos o guardería.

Los particulares que tienen contratado por cuenta ajena a un trabajador/a del hogar están también obligados a protegerle frente a los riesgos laborales de su puesto, además tendrán que garantizar su seguridad y salud integrando la prevención y adoptando las medidas que sean oportunas.

Son de muy diversa índole los riesgos laborales a los que se exponen diariamente los trabajadores/as del hogar y, en primer lugar, vamos a tratar los Riesgos asociados a la seguridad del hogar:

a)     Caídas al mismo nivel

Los factores de riesgo aquí serían los suelos mojados, sucios o resbaladizos; suelos con moquetas o alfombras despegadas o incorrectamente colocadas; los obstáculos en zonas de paso; la falta de iluminación en diferentes zonas.

Las recomendaciones preventivas para personas empleadoras serán: acompañar las alfombras con tela antideslizante; pegar la moqueta despegada; no utilizar abrillantadores para la limpieza; retirar elementos que obstaculicen el paso por pasillos y habitaciones; mejorar la iluminación en general.

Las recomendaciones preventivas para personas trabajadores del hogar serán: limpiar los líquidos que empapen el suelo, sean acuosos o no; no pisar suelos mojados; retirar basura y/o restos de comida de la cocina y otras partes de la casa; uso de calzado con suela antideslizante y que sujete bien el pie; encender las luces y no deambular a oscuras; básico, pero no conviene olvidarlo, es velar por el orden y la limpieza en la casa.

b)      Caídas a distino nivel

Los factores de riesgo serían aquí el almacenaje de productos u objetos en lugares elevados; huecos y aberturas mal protegidas; uso de escaleras.

Las recomendaciones preventivas para personas empleadoras serán: Dotar de una escalera de mano con patas antideslizantes al trabajador/a; cubrir los huecos y gateras susceptibles de provocar caídas por ellos.

Para personas trabajadoras en el hogar las recomendaciones serán: usar escalines o escaleras dependiendo de la altura y el tipo de tarea que se realice; revisar esa escalera antes de su uso; la escalera se ubicará en la zona más cercana al punto de trabajo, variando su posición cuando sea necesario; bajar y subir las escalera de cara a ella y sin tener las manos ocupadas; no utilizar sillas o mobiliario para llegar a zonas elevadas; cuando se necesite limpiar los cristales de las ventanas o descolgar cortinas verificar que aquellas estén cerradas; la limpieza de persianas y ventanas se realizará desde el suelo utilizando elementos auxiliares.

c)      Cortes

Los factores de riesgo serán el uso de herramientas cortantes como cuchillos, tijeras, hachas, etc; uso de electrodomésticos como túrmix, exprimidores, amasadoras o cortadoras; rotura de menaje como vajilla o cristalería; uso y manipulación de latas.

Las recomendaciones preventivas para personas empleadoras serán: mantener las herramientas de corte afiladas, con mangos antideslizantes y protecciones en sus extremos; si posee cuchillos muy afilados guardarlos en su funda o en un cajón y advertir de su existencia; deshacerse de la vajilla deteriorada o que presente roturas.

Para las personas trabajadoras las recomendaciones serán: uso de utensilios de cocina apropiados para cada tarea, revisándolos antes de utilizarlos; los aparatos eléctricos hay que mantenerlos correctamente y saber utilizarlos; antes de limpiar los electrodomésticos desenchufarlos de la corriente; el menaje roto recogerlo con escoba y recogedor y depositarlo envuelto en papel en la basura; las latas de conserva abiertas depositarlas en la basura con la tapa hacia adentro.

d)      Golpes o choques

Los factores de riesgo son los cajones y puertas de armarios abiertos; estanterías no ancladas al suelo o no atornilladas a la pared; ventanas y puertas abiertas; incorrecto almacenamiento.

Las recomendaciones preventivas para personas empleadoras son: sujetar los muebles a las pared para evitar que se muevan o se caigan; no llenar las estanterías con demasiado peso, ni colocar demasiadas cosas en su parte superior; utilizar protectores en las esquinas que sobresalen de los muebles; iluminar correctamente todas las habitaciones de la casa.

Para las personas trabajadoras del hogar las recomendaciones serán cerrar cajones y puertas de armarios; los objetos más pesados deberán estar ubicados en las zonas bajas de las estanterías; en armarios, repisas y estanterías los objetos deberán ser colocados con orden; vigilar las corrientes de aire generadas por puertas o ventanas; las zonas de paso deberán estar libres de obstáculos.

e)      Quemaduras

Los factores de riesgo son los fuegos de cocinas u hornos y las superficies calientes; salpicaduras de aceite muy caliente.

Las recomendaciones preventivas para personas empleadoras son: compra de sartenes, ollas y pucheros con asas de protección contra el calor; compra de manoplas de protección térmica; tener en el botiquín una crema anti quemaduras; organización del trabajo para que éste se realice sin prisas y con las condiciones de seguridad adecuadas.

Para las personas trabajadoras del hogar las recomendaciones son: no tocar o limpiar las superficies y los aparatos cuando estén calientes: plancha, hornos o estufas.

f)       Incendios y explosiones

Los factores de riesgo pueden ser la existencia de instalaciones eléctricas y/o de gas defectuosas, la falta de limpieza de restos de grasas o aceites y fumar y utilizar velas o incienso en el hogar.

Las recomendaciones preventivas para personas empleadoras son: las instalaciones de gas, calderas y chimeneas serán revisadas por personal técnico cualificado; la campana de extracción se mantendrá en buen estado y los filtros se cambiarán periódicamente; instalar un detector de humo con alerta sonora podrá ser de gran ayuda en caso de incendio; si tenemos un extintor portátil todos deberán saber utilizarlo; la cafetera express y la olla rápida tendrá que estar en buen estado.

Para personas trabajadoras del hogar las recomendaciones son: cuidar los fuegos cuando se cocina; no dejar recipientes vacíos en el fuego; apagar la vitrocerámica o la cocina de gas cuando se abandone el domicilio; retirar la grasa de la campana extractora; no echar agua cuando hay fuego en una sartén, sino usar una tapa o un trapo de cocina mojado y escurrido; vigilar el correcto funcionamiento de la olla rápida y abrirla cuando la válvula haya bajado completamente; no colocar cualquier fuente de calefacción cerca de cortinas, prendas sintéticas o productos químicos; no olvidarse de las velas encendidas; apagar las cerrillas y colillas con agua.